En la divisoria del río San Francisco entre los municipios de Marsella y Chinchiná, se encuentra este refugio para la diversión en familia y compartir momentos de descanso en sus lagos, piscina y zonas verdes; ofrece a sus visitantes un ambiente acogedor y una rica cocina con una exquisita y crujiente mojarra frita, con la frescura que solo puede dar su producción en sus propios lagos